Qué incluye una reforma integral
Una reforma integral renueva la vivienda por completo: distribución, instalaciones de electricidad y fontanería, carpinterías, cocina, baños, suelos, revestimientos y acabados. Es la ocasión de corregir lo que no funciona, como pasillos largos, cocinas cerradas, falta de enchufes o ventanas que dejan pasar el frío.
También es el momento de decidir la climatización y la calefacción. Con la obra abierta se pueden integrar sistemas como la aerotermia o el aire acondicionado por conductos sin rozas ni aparatos a la vista.